Coca-Cola light inauguró un modo de comunicar la categoría. Hoy, muchas marcas te sugieren “relajarse, ser uno mismo” y cosas por el estilo. Pero Coca-Cola light va más allá: invita a entrar en acción, propone un compromiso personal con el disfrute.
Maximiliano Anselmo, director Creativo de la agencia de Publicidad Santo Buenos Aires.


 

Hablar de productos “diet” estaba asociado, hasta los años 80, al cuidado de la figura, a la restricción y la culpa. Sin embargo, en los 90 -con la evolución al término “light” como emblema- el concepto expandió y reformuló sus sentidos para empezar a vincularse a nuevas nociones de placer y de sabor.

El siglo XXI trajo consigo más cambios socioculturales que impactan en los comportamientos, las ideas y las actitudes de las personas; y que se reflejan en sus hábitos de consumo. Entre estas transformaciones se percibe cada vez con mayor nitidez que el segmento juvenil (moderno y urbano, de 20 a 35 años) adhiere a una filosofía vital liviana y relajada.

Jóvenes distanciados de lo frívolo y que, en respuesta a las obligaciones y responsabilidades tradicionalmente ligadas al ingreso a la adultez, eligen tomarse la vida un poco menos en serio: quitarle solemnidad, relativizar las presiones. No preocuparse tanto por lo que los demás esperan de ellos. Y dejarse llevar -en cambio- por los propios impulsos, deseos e instintos.

Coca-Cola light se afianzó como producto que expresa cabalmente la esencia de este fenómeno. Con su sabor único, original, refrescante y liviano, y su condición de “cero calorías” -los atributos tangibles más destacados que exhibe-, fue adquiriendo un lugar de privilegio en las preferencias de aquellos jóvenes. Porque Coca-Cola light los ayuda, en definitiva, a verse y a sentirse mejor; y los inspira a desplegar la magia, la autenticidad y el entusiasmo que cada uno lleva dentro.

La marca, entonces, apostó a reforzar esa conexión y a estimular los valores que se amoldan al estilo y a los




 
intereses del target. Lo hizo a través de una plataforma de comunicación desarrollada en 2005 junto con la agencia Santo Buenos Aires para toda Latinoamérica. El mensaje clave: “La vida es como te la tomás”.

Así, Coca-Cola light asumió desde entonces, dentro de su categoría, una posición de vanguardia en la manera de comunicarse con el público.

Y ratificaría, en los años sucesivos, aquel carácter pionero en su estrategia publicitaria. ¿Cómo? Mediante el lanzamiento de diversas campañas —desde “Aplausos”, “Levantemos la mano”, “Galería” y “Si usted quiere”— que giran en torno a aquel concepto fundamental. Ahora,
la nueva campaña “Necesitamos” propone un código más intimista.

Esta nueva etapa, plantea una evolución en la plataforma de comunicación dentro de la misma filosofía: “Vivir más liviano”. “El concepto de la plataforma valora la actitud de quienes espontaneamente eligen hacer las cosas según su convicción. En esta linea, Coca-Cola light invita a tomarse la vida de una manera más relajada, aceptando y valorando la diversidad de elecciones”, decía Luis Gerardín, director de marketing para el Cono Sur de Coca-Cola.

Cada una de esas campañas generó notables resultados y repercusiones: tanto en lo referido al impacto comercial como a las mediciones de recordación e imagen; y logró reconocimientos en el circuito local e internacional de la publicidad, tal como lo demuestran los prestigiosos premios que obtuvieron. Además, la línea creativa fue replicada en mercados externos a la región.
 



 

A mediados de este año, Coca-Cola light presenta en Latinoamérica su nueva campaña “Necesitamos”. Como parte de una evolución de su plataforma, invita a las personas a disfrutar más de las cosas que hacen bien, sin vergüenza, timidez o prejuicios. La propuesta: “Vivir más liviano”. La marca continúa alentando a los consumidores a tomarse la vida de una manera más liviana y relajada, (desde una actitud proactiva y consciente), para poder sacar a relucir el verdadero “yo” que cada uno tiene adentro suyo.

 
 

 

El mayor mérito de la plataforma comunicacional de “La vida es como te la tomás” y, ahora, “Vivir
más liviano” es la simpleza para graficar - en un tono cómplice, directo y divertido - diferentes situaciones y mensajes englobados bajo una misma filosofía: esa que ha logrado vencer la barrera de los géneros (seduce a mujeres y a hombres por igual) y que invita a tomarse la vida

 






Libres de prejuicios

Coca-Cola light interpela a un público en pleno crecimiento y evoluciona con él sin perder su esencia. Interpreta sus sueños. Capta sus sensaciones. Lo invita a divertirse, a liberarse de prejuicios. A cuidarse, a compartir y a celebrar la existencia sanamente, a conectarse con las emociones desde un costado más intimista. En definitiva, ha alcanzado, como pocos productos, una identificación sorprendente con el estilo de vida de sus consumidores. “La estrategia es muy simple. Pasa por tomarse las cosas de la vida un poco más
livianamente”, explicaba Sebastián Wilhelm de la agencia Santo.

Por eso, no es casual que muchas otras marcas dentro del mercado de lo light (no sólo bebidas) se hayan inspirado en el marketing de Coca-Cola light. Aunque sigue advirtiéndose una distinción clara, tal como el creativo publicitario Maximiliano Anselmo lo explica en la cita que abre este apartado. “Coca-Cola light no te dice que te
relajes desde un enfoque de pasividad, de ‘aceptarte tal cual sos’: también te invita a adoptar un compromiso activo; a ir más allá y dar el paso para que te decidas a hacer las cosas que tenés ganas y que te gratifican”, agrega Anselmo, desde la agencia Santo.

 



 


de una forma más descontracturada, con una mirada optimista y positiva, y disfrutando - día tras día - de aquellas pequeñas cosas que nos despiertan alegría y satisfacción, sin prejuicios, para disfrutar más. Cercanía, cotidianeidad, calidez, distensión, aceptación de la diversidad y de la emoción. Estos son otros de los tantos conceptos que dan forma a la filosofía de Coca-Cola light. “Uno de los grandes aciertos - opina el publicitario - fue hablarles a estos jóvenes desde un lugar del que nadie les hablaba. Y proponerles, básicamente, que no se vuelvan tan serios como lo dicta el imaginario social de la adultez”. Y como agregaba Wilhelm: “Hay reglas sociales que la cultura va imponiendo y las cosas no son como son, sino como uno las ve. Generamos un relato diferente para hacerlo memorable”.






Algunos ejes ligados a la filosofía de vida que identifican al producto:


• Experimentar cosas nuevas
• Romper con los prejuicios y las presiones ajenas
• Reírse de uno mismo
• Enfrentar los problemas con una sonrisa
• Ser optimistas, frescos, espontáneos
• Buscar un balance entre las obligaciones y los pequeños placeres
• Perseguir nuestros sueños sin importar lo que piensen los demás
• Creer que podemos conseguir lo que deseamos
• Disfrutar y desinhibirse, celebrar la vida
• Encontrar el equilibrio que nos lleve al bienestar
• Hacer lo que queremos, no lo que los demás esperan que hagamos
• No sentir vergüenza de las cosas que nos hacen sentir bien
• Liberarse de los prejuicios
• Conectarse más con las emociones